lunes, 25 de octubre de 2010

RAITO NO ZA TOMARI

Hace unas horas en la escuela entre en panico al creer que habia perdido la libreta donde estoy escribiendo este fic. Afortunadamente hubo un final feliz y la encontre gracias a una chica de mi salon que no se ni como se llama... Bueno, en fin, que queria que supieran que pase momentos hagonisantes pero que ahora soy inmenzamente feliz : ) a pesar de que mañana tengo extraescolares : (
En fin, yo sufro ustedes disfruten:


RAITO NO ZA TOMARI
*Temporada 1*
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~~CAPITULO 1: Voces de silencio~~
Parte: [1/3]


"Padre... Todo es tan distinto aqui. La ciudad es mucho mas grande que la aldea, no lo entiendo... ¿Por que mamá se habra querido mudar aqui?
No es un lugar muy agradable, hay un casero que me molesta mucho, el edificio es viejo y el departamento pequeño.
No me mal interpretes, me gusta estar con mamá y mi hermano. Pero, desde que te fuiste... Las cosas han cambiado un poco. Me siento algo mas libre ya que mamá me dejara ir solo al colegio a partir de mañana.
¡Por fin ire al colegio! Despues de tres meses aqui al fin me consiguieron un lugar en la secundaria de Konoha... Estoy feliz.
Te extraño mucho padre... Me gustaria que esta carta pudiera llegarte. Pero se que donde estas no puede ser posible, ojala que puedas escucharme en la distancia. Te amamos todos...
Sakume."
El niño resien llegado del campo caminaba brevemente, disfrutando de su primer caminata solo. Apenas habia cumplido los trece y estaba por llegar a su nueva escuela secundaria en el centro de Konohawa, Japón.
Para el era toda una asaña trasportarse solo desde casa a la escuela. Se iba preguntando si podia llamarle "casa" a ese departamentucho en el que moraba con su madre Kinoro-san, y su hermano mayor, Aoyatzumi Tame. su mamá estaba muy dolida por la muerte de su esposo Subatsa-kun, pero eso los dos hijos de la mujer tambien lo sufrian. Claro que para Tame era mas facil salirse de casa e ignorar la situacion. El ya tenia cumplidos los veintitres, estudiaba economia, era muy inteligente y bueno, aunque su mayor pasion en realidad era la redaccion, por eso trabajaba con un amigo en la edicion de libros que ese amigo escribia...
Aoyatzumi Sakume llego al nuevo colegio, temiendo que lo que encontrara alli no le pudiera gustar. En su otra escuela no tenia amigos, por lo que no le tenia mucho cariño a la escuela, pero eso habia sido la primaria, y esperaba que su nuevo curso en primero de secundaria fuera diferente.
Despues de pasar a pedir indicaciones a la direccion, llego a su nuevo salón. El 1° "B"... Su pecho se sentia oprimido pero aun con esos nervios toco la puerta. Espero unos segundos. Sus sentidos se agudisaban. Sus manos jugueteaban insistentemente con un hilo deshilachado de su sueter azul.
"¿Por qué tendremos que llevar este ridiculo uniforme azul?" se preguntaba a si mismo, tratando de calmarse cuando...
Aquella puerta se abrio y del otro lado se poso una mujer bella, de unos veintipocos, con el cabello castaño ondulado, largo hasta la cintura y bien cuidado. Sakume se quedo parado unos segundos. Esperaba señales de vida.
-¡Hola!- sonrio dulcemente la joven mujer- tu debes ser Aoyatzumi Sakume ¿no?
-...- el niño parpadeo un poco-ah, si, soy yo... Estudiante de intercambio.
Extendio su brazo y le entrego a la profesora una carta firmada en la direccion.
-Bueno, pues... Bienvenido.
La mujer se hizo a un lado y le dio paso al chico. Sakume-kun entro timidamente al salón, sujetando su mochila fuertemente.
-Sientate donde quieras Sakume-kun. Ponte comodo.
-Gracias.
-Yo soy la profesora Miatomo Niari, encantada.
Sakume se sonrojo levemente, haciendo un gesto parecido a una sonrisa. Asintio suavemente y se dio media vuelta para sentarse en un lugar vacio, en medio de un grupo de chicos.
Cuando la sensei se dio la vuelta y empezo a explicar la clase, de inmediato empezaron los comentarios. Hasta lo que Sakume pudo oir, las chicas decian que qué lindo estaba, que tenia unos ojos bellicimos y que era muy guapo. Muchas le saludaron timidamente, lo que lo puso mas nervioso aun; Bajo la mirada y escucho para otro lado. Por su parte, el grupo de chicos junto a el decian que parecia una niña, que tenia un modo rarito, y se empezaron a burlar de su estilo. Efectivamente, Sakume tenia un estilo raro, que el consideraba... Diferente. Llevaba el cabello negro y liso, a pesar de que el era ondulado y castaño. Tenia un corte asimetrico, mas largo de frente que de la nuca, lo llevaba despeinado y con un fleco bastante largo para un chico. No era muy su culpa, ya que el siempre habia sido guapo, muy delgado y bajo de estatura, ademas de que le gustaba la formalidad y la limpieza, cosa que a su edad no se daba mucho en los niños.
Miro de reojo a los niños que hablaban mal de el, los queria tener hubicados para cuidarse de ellos, ademas de hacerles pagar por sus comentarios. Sakume no era ni tonto ni manso, y aunque no fuera muy fuerte que digamos, sabia pelear de otras formas mas habiles.
Claro que, habia personas que simplemente lo aterraban a punto de muerte...
:Flashback:
-Sakume... ¿Esta tu madre en casa?
-...no. Ella no tiene aun lo de la renta.
-No la puedo esperar mas.
-Sera solo unos dias. Por favor Abatzuki-san, no tendriamos a donde ir si nos hecha.
-Ya lo se... pero eso les costara caro...
Sakume hizo un gesto de susto, que hizo sonreir a Abatzuki-san. Lo empujo hacia dentro del departamento, y serro la puerta detras suyo...
:Fin del Flashback:
La campana del receso sono, y todos los alumnos salieron corriendo del salón.
Un chico junto a el intentaba sacar una bolsa de hule de su mochila. Sakume lo observo con atencion.
El chico callo en la cuenta y lo miro tambien. Se quedaron asi por unos segundos, el otro con el seño levemente fruncido.
-¡Haruto!- grito un niño desde la puerta del salon, dirigiendose al unico chico ademas de Sakume que se encontraba alli- corre, que no vamos a alcanzar postre.
El castaño tomo su bolsa de plastico y camino hasta los chicos de la puerta. Sakume bajo la mirada, pero los siguio escuchando.
-Ese chico nuevo parece que tendria suerte en el equipo de porristas ¿no creen?- escucho comentar a uno de ellos.
Los demas rieron vivazmente, mientras Sakume apretaba con fuerza un boligrafo en su mano, a punto de hacerse daño a si mismo.
-¿Por que siempre tengo que ser el "raro" de la escuela?... ¡Soy como ellos, o mejor!
Hablo solo, en medio de aquel salón vacio y oscuro por las persianas serradas.

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